Renovación ISO 14001 a la versión 2015

 

La norma ISO14001 sobre gestión ambiental se revisó el pasado año 2015 para adaptarse a las nuevas necesidades del siglo XXI.

La norma se aprobó en septiembre de 2015 y algunos de los cambios más significativos fueron la consideración de la perspectiva del ciclo de vida, la gestión de riesgos y la mejora del desempeño ambiental.

 

Así mismo, la revisión de la norma permite a las organizaciones a mantenerse al día con los cambios en la gestión medioambiental. Además, la ISO 14001 favorece el ahorro de energía, la reducción de residuos por parte de empresas e instituciones y ayuda a proteger su reputación y su imagen frente a clientes e inversores. Con su nueva estructura, la norma permitirá su integración de forma fácil, rápida y sin grandes costes para las empresas.

 

 

Así pues, las novedades de esta revisión serán:

 

1. Estructura de alto nivel

Se reestructura la norma en 10 bloques donde los requisitos normativos se sitúan entre el 4º y el 10º. Esta estructura de normas se denomina HLS (estructura de alto nivel, en sus siglas en inglés) y será común para las nuevas normas y actualizaciones.

 

2. Documentación

Se introduce el concepto de información documentada que incluye tanto procesos como documentación tradicional. En cuanto los soportes se enfoca a soportes informáticos.

 

3. Acción proactiva para la protección del medio ambiente

Se espera de las organizaciones que tengan iniciativa para la prevención de la contaminación y el uso sostenible de los recursos. Así como también la mitigación del cambio climático y la adaptación, la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas, etc.

 

4. Desempeño ambiental

Se le da mayor presencia al concepto de indicador y a la mejora del desempeño ambiental.

 

5. Enfoque de ciclo de vida

Se enfoca en el impacto positivo a nivel medioambiental asociados a las compras, a la subcontratación, a la compras y al diseño del producto.

 

6. Comunicación transparente y proactiva

La comunicación externa es una obligación. Además, la información expuesta debe ser fiable, verificable y coherente.

 

7. Gestión del riesgo y la acción preventiva

En este caso, la gestión del riesgo supone un diseño preventivo del sistema de gestión y desaparece el apartado específico de “acción preventiva”. Se exige a las empresas que se ubiquen en su contexto y localicen los riesgos y oportunidades para el posterior diseño del sistema de gestión.

No se especifica detalladamente la metodología para documentar este requisito, pues dependerá de la organización determinar la naturaleza y nivel de detalle de la información documentada que desarrolla.

 

8. El contexto de la organización

Este apartado sirve para determinar en qué contexto opera la organización y qué normas, reglamentación, grupos de presión, acuerdos con otras organizaciones, condiciones ambientales locales, límites físicos de la misma, circunstancias cambiantes… debemos tener presente.

 

9. Lenguaje más claro

Se actualiza el lenguaje de la normal para hacerla más adaptable a todo tipo de organizaciones, introduciendo una forma de redacción más explicativa.

 

Por último, cabe destacar la introducción de nuevos conceptos más avanzados y ambiciosos para la gestión ambiental como por ejemplo: Responsabilidad Social Corporativa (RSC), Desarrollo sostenible, Comportamiento ambiental demostrable, Gestión del Riesgo, Identificación de orportunidades, Análisis del ciclo de vida, Introducción de indicadores, entre otros.