Cómo reconocer a un buen auditor 

La figura del auditor es, esencialmente, la encargada del mantenimiento y mejora del sistema de gestión implantado. Mediante la auditoría nos aseguramos del correcto cumplimiento de la norma y de la consecución de objetivos.

Generalmente, un buen auditor es aquel que tiene mayor experiencia en su ámbito, con una gran formación a sus espaldas y que además, está al día de las actualizaciones y mejoras de las normas que audita. No obstante, cabe destacar que un buen auditor también debe contar con otros atributos y cualidades valorados por las empresas.

El auditor es la figura que mayor relevancia ocupa dentro de la correcta realización de la auditoría y por tanto debemos valorar si cuenta o no con estas competencias:

  1. Experiencia y formación. Parece algo obvio pero aun así es el aspecto más notable a la hora de confiar en un auditor.
  2. Ser observador. Se trata de una cualidad inherente de un auditor, es imprescindible contar con una alta capacidad de observación ya sea para realizar auditorías internas o externas.
  3. Objetividad y honestidad. En el momento de ejecutar una auditoría es esencial mostrarse justo y objetivo aunque tratemos con una empresa con la que guardemos años de relación.
  4. Confidencialidad. Es importantísimo trabajar desde la confianza y la confidencialidad, ya que muchas veces se hablan temas de vital importancia entre la empresa y el auditor.
  5. Mantenerse imparcial y firme ante las no conformidades en el informe aunque guardemos estrechos vínculos con la empresa a la que auditamos. Muchas veces durante las auditorías pueden haber enfrentamientos e incluso desacuerdos y, por ello, es esencial actuar de forma responsable y ética.
  6. Ser práctico y resolutivo. Otra característica esencial del auditor es tener una mente práctica y resolutiva que agilice todo el proceso de revisión e implantación.
  7. Tener mano izquierda. Comprender las situaciones, saber tratar de forma adecuada a las personas y dialogar con éstas ante posibles desacuerdos hacen del auditor una figura clave para la implantación y mantenimiento de los Sistemas de gestión.

Aun así, cabe destacar que, si bien el auditor es el encargado de llevar a cabo el proceso de auditar, depende de la ejecución realizada también por otros actores que la auditoría sea una herramienta eficaz. Es decir, la empresa y sus asistentes cumplen también un papel fundamental en este proceso.