El 75% de las pymes que nacen cada año no superan los dos años de vida y las que superan esta cifra se mantienen estancadas, sin dar beneficios y condenadas al fracaso.  A continuación os explicamos por qué sucede esto.

1.      Poca o nula formación académica sobre cómo crear una empresa.

En España no nos enseñan a crear y desarrollar una PYME desde cero. En muchas universidades se alienta a los estudiantes a realizar prácticas en grandes empresas, empresas ya creadas que funcionan de forma correcta y sin mayores dificultades. Sin embargo, no hay una formación académica que incluya la creación o el desarrollo de una PYME.

Las diferencias que pueda haber entre una multinacional y una pyme son terriblemente grandes y es necesario fomentar el conocimiento de éstas para ayudar a que ese porcentaje del que hablábamos al comienzo del artículo baje sus cifras.

2.      Ser emprendedor

Ser emprendedor no es fácil y a veces se confunden términos. Suele suceder que muchas personas deciden emprender simple y llanamente porque creen saber del tema y, por lo tanto, consideran sencillo desarrollar un negocio relacionado con su área de trabajo. Es común ver cómo el chef que lleva 10 años de experiencia en su puesto de trabajo decide montar un restaurante o el abogado que lleva años trabajando en un bufete decide crear el suyo propio.

Este es considerado el primer error, ya que “saber trabajar de” no es lo mismo que “saber llevar una empresa de” y muchas de estas personas terminan viendo cómo son superadas por las circunstancias.

3.      Ser tu propio jefe no es fácil

Normalmente, la mayoría de los trabajadores tenemos a un jefe, una autoridad a la que responder en nuestro puesto de trabajo. Sin embargo, en el momento que decidimos montar una empresa nosotros nos convertimos en nuestros propios jefes y nos encontramos que no hay a quien “rendirle cuentas”.

Este hecho provoca que muchas veces nos encontremos resolviendo problemas continuamente sin poder priorizar cuestiones de igual importancia para nuestra empresa. En estos casos es necesario buscar consejo profesional y encontrar una metodología y plan estratégico adecuado a tus necesidades

4.      Falta de posicionamiento estratégico

En la mayoría de casos no encontramos ante empresas que no tienen un posicionamiento estratégico definido frente a su competencia. Empresas que saben lo que venden pero realmente no saben a quién quieren o deben vendérselo.

Se trata de empresas que no han sabido encontrar un nicho de mercado, que no se han diferenciado y han caído en la eterna lucha del precio. Estas empresas son las que en menos de dos años caen por su propio peso o terminan sobreviviendo estancadas en un ciclo de nulo crecimiento y poca rentabilidad.